Curso Evaluación y Gestión Ambiental

Curso Evaluación y Gestión Ambiental

PROGRAMA DE VIGILANCIA AMBIENTAL

6.1 Programa de Vigilancia Ambiental

 

Como documento final del estudio de impacto ambiental, junto al documento de Síntesis, la legislación establece la necesidad de elaborar un Programa de Vigilancia Ambiental. Su finalidad es "establecer un sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas, protectoras y correctoras, contenidas en el estudio de impacto ambiental".


El Capítulo III del Real Decreto Legislativo 1/2008 de 11 de Enero asigna a la autoridad competente substantiva en cada caso, la responsabilidad del seguimiento y control de los proyectos sometidos al procedimiento de EIA, sin perjuicio de la vigilancia que puedan ejercer los órganos administrativos de medio ambiente. Aparte de la exigencia  legislativa de seguimiento y control, es indudable la conveniencia del programa de vigilancia ambiental, desde el punto de vista técnico, ya que por muy bien estudiado que esté el impacto, nunca podrá obviar la incertidumbre inherente a todo análisis predictivo y a la relación actividad-medio; lo que añade justificación a la necesidad de plantearse un programa de seguimiento de las incidencias que vayan surgiendo.

 

El seguimiento de dichas incidencias permitirá una evaluación “a posteriori", una vez transcurrido un período razonable de tiempo, para ver en qué medida se cumplen las previsiones y resulta necesario adoptar nuevas medidas correctivas y curativas hacia el futuro. Así, en la práctica, el Programa de Vigilancia Ambiental debe entenderse como el conjunto de criterios de carácter técnico que, en base a la predicción realizada sobre los efectos ambientales del proyecto, permitirá realizar a la Administración un seguimiento eficaz y sistemático tanto del cumplimiento de lo estipulado en la Declaración de Impacto Ambiental, como de aquellas otras alteraciones de difícil previsión que pudieran aparecer.

 


El Programa de Vigilancia Ambiental contenido en el Estudio debe dirigirse a:

 

  • Informar al Órgano administrativo responsable de cuales son los aspectos del medio y/o del proyecto que deberán ser objeto de vigilancia.

 

  • Ofrecer a dicho Órgano un método, sistemático y lo más sencillo y económico posible, para realizar la vigilanciade una forma 

 

En cuanto a los elementos objeto de vigilancia serán, necesariamente, los siguientes:

 

  • Medidas protectoras, correctoras y compensatorias, tanto en lo que hace referencia a su efectiva y correcta ejecución como a su verdadera eficacia.
  • Impactos residualescuya total corrección no sea posible, con riesgo de manifestarse como efectos notables sobre el medio ambiente, los recursos naturales o sus procesos fundamentales de funcionamiento.

 

  • Impactos detectados en el estudio, para verificar su real aparición en las condiciones de valor, tiempo y lugar previstos.

 

  • Impactos no previsibles o de difícil estimaciónen fase de proyecto pero con riesgo de aparición durante la de obras o después.

 

El Programa de Vigilancia no ha de limitarse a enumerar el tipo de alteraciones y medidas a las que ha de atender el seguimiento, sino que ha de señalar también las diferentes situaciones que pueden darse y sus distintos niveles de intensidad; para cada una de ellas deberá indicarse a partir de qué estadio las condiciones resultarán inadmisibles y requerirán, por tanto, actuaciones complementarias, así como las que serían más aconsejables en cada caso. En cuanto al método, el más simple y eficaz para realizar la vigilancia de los elementos identificados y descritos en la fase anterior, es definir un conjunto de indicadores que permitan conocer el grado de adecuación ambiental logrado por el proyecto.

 

Así para cada elemento sujeto a vigilancia debe existir un indicador en el que expresar su calidad ambiental en función de los parámetros utilizados para definir dicho elemento.

 

Según los valores tomados por estos indicadores podrá establecerse la necesidad o no de aplicar medidas correctoras de carácter complementario.


El éxito de este sistema es función de la bondad de los indicadores utilizados.

El número de indicadores ha de ser lo más reducido posible, debiendo procurar que un mismo índice sirva para la estimación de varios factores.

En su definición deben intervenir no tanto criterios de exactitud como de sencillez de determinación y de representatividad de la calidad ambiental.

En el caso más favorable, y siempre que las características de las alteraciones así lo permitan, los indicadores definidos deberían ser de tal naturaleza que simples recorridos visuales por la zona afectada permitiesen a un técnico percatarse del grado de cumplimiento del programa.

 

Otra forma fácil y eficaz consistiría en controlar el programa de seguimiento mediante un sistema de encuestas a formalizar por los Ayuntamientos, entidades y/o particulares afectados o que hayan intervenido en el proceso de información pública.

 

La estructura del Programa ambiental es la conclusión del propio proceso de evaluación de los impactos del proyecto, aunque el art. 7 del Real Decreto Legislativo 1/2008 establece, como componentes diferenciados del estudio de impacto ambiental al propio programa de vigilancia ambiental y al “resumen y conclusiones del estudio”.

 

Sin embargo, en la práctica, al no tratarse de documentos diferenciados sino de “puntos a tratar” dentro del programa, el uno suele subsumirse en el otro.

 

Los impactos más graves incluyendo aquellos con un cierto grado de incertidumbre y los impactos a los que se aplicarán medidas correctoras deben ser objeto de los seguimientos o controles del programa.

 

Es importante, como ya hemos aclarado más arriba, que el programa se establezca como una conclusión del Estudio de Impacto ambiental, ya que el conocimiento del medio (inventario), el análisis del proyecto, la estimación de la gravedad de los impactos y el diseño de las medidas preventivas, correctoras y compensatorias permiten establecer los controles que se requieren.

 

El programa debe incluir seguimientos para los impactos en las fases de obra, fase de explotación y fase de abandono. El seguimiento de las alteraciones ambientales que produce el proyecto, debe incluir un control sobre la eficacia de las medidas correctoras. Una vez determinados los seguimientos a realizar, para cada uno de ellos debe estar diseñado, para comprobar la evolución de los impactos.

 

Para cada seguimiento debe definirse:

 

  • Un indicador experimental de comprobación.

 

  • Un umbral de alerta.

 

  • Un umbral inadmisible.

 

  • Un calendario de campañas de comprobación.

 

  • Una descripción de la campaña.

 

  • Una relación de los puntos de comprobación

 

  • La exigencias técnicas de la comprobación

 

  • Las medidas de urgencia

 

Es recomendable determinar un modelo de informe, de tal forma que en cada seguimiento se plasme en el mismo las comprobaciones realizadas en cada campaña, datos adicionales de referencia sobre otras variables ambientales, incidencias de repercusión ambiental, así como las conclusiones de las comprobaciones realizadas sobre la evolución de los impactos y eficacia de las medidas.

 

6.1.1 Indicador Experimental de Comprobación


Consiste en una variable experimental o una comprobación visual de experto que permita conocer la evolución y gravedad del impacto.

 

Adicionalmente, se pueden incluir indicadores de referencia que sirvan para proporcionar información complementaria sobre la alteración ambiental.

 

6.1.2 Umbral de Alerta


Para el indicador elegido es necesario determinar un valor o situación que indique una evolución negativa o excepcionalmente grave del impacto que sin llegar a ser la inadmisible, permita actuar aplicando una situación adicional de urgencia.

 

6.1.3 Umbral Inadmisible


Consiste en el valor del indicador o la situación que constituye el nivel de gravedad inaceptable para ese impacto.

 

La función y objetivo del programa de vigilancia ambiental es evitar que se alcance dicho nivel.

 

6.1.4 Calendario de Campañas de Comprobación


El seguimiento debe programarse en una serie de campañas de medición o comprobación que permitan conocer la evolución de los impactos.


La frecuencia y distribución de las campañas debe contemplar las épocas de mayor riesgo, las variaciones estaciónales del medio y del proyecto.

 

6.1.5 Descripción de la Campaña


La realización de la medición del indicador o de la comprobación debe estar definida adecuadamente para garantizar la consistencia del seguimiento.


Las conclusiones del seguimiento serían irrelevantes si por ejemplo se utilizaran sistemas de medición distintos en cada campaña, alterando los resultados.

 

6.1.6 Puntos de Comprobación


Es necesario establecer los puntos o áreas de comprobación que no han de variar en cada campaña para poder garantizar un eficaz control de las alteraciones ambientales.


La selección de los puntos de comprobación debe estar guiada por los propios objetivos del seguimiento, seleccionando aquellos puntos en los que se pueda evaluar la eficacia de las medidas correctoras.

 

6.1.7 Exigencias Técnicas de la Comprobación


Es necesario definir las exigencias técnicas tanto en personal como de equipos.

 

6.1.8 Medidas de Urgencia


Cada seguimiento debe incluir las actuaciones a realizar en el caso de que se alcanzaran los umbrales de alerta, medidas que en situaciones excepcionales de riesgo pueden incluir incluso, la paralización del proyecto, la aplicación de medidas correctoras o ejecución de medidas de restauración.


A continuación se refleja el siguiente ejemplo de un seguimiento de un programa de vigilancia ambiental.

 

RESUMEN

 

 

  • Como documento final del Estudio de Impacto Ambiental, la legislación establece la necesidad de elaborar un Programa de Vigilancia Ambiental, cuya finalidad es establecer  un sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas, protectoras y correctoras, contenidas en el Estudio de Impacto Ambiental.

 

  • El programa debe incluir seguimientos para los impactos en las fases de obra, fase de explotación y fase de abandono. Este seguimiento debe incluir un control sobre la eficacia de las medidas correctoras.

 

  • Para cada uno de los seguimientos a realizar deberán definirse una serie  de elementos que permitan comprobar la evolución de los impactos, entre otros: umbrales de  alerta, calendarios de comprobaciones, puntos de comprobación, medidas de urgencia, etc.

 


Cursos Gratis de Community Manager

17 Blog Publicaciones

Comentarios
Kris Macias 22 días

Muy completo